miércoles, 6 de junio de 2012

Adicciones tecnológicas y las primeros señales del ocaso de Facebook (Video)

Las adicciones a las drogas ya no es el único problema grave entre los jóvenes, ya que el uso desmedido de las nuevas tecnologías han ocasionado conductas repetitivas y compulsivas, que pueden generar adicciones emocionales.

Entre las más comunes se ubican el abuso del celular, el Internet, la comida (principalmente al chocolate), la televisión, los videojuegos, la limpieza excesiva y el deporte.
Estas adicciones son obsesivas, y llevan a presentar trastornos que rayan hasta en la neurosis.

Si el adicto no recibe ayuda profesional, su problema se puede agravar y corre el riesgo de un desenlace fatal, advirtió el doctor en sicología Manuel Benítez Borrego, catedrático de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

La tecnología atrapa
Gloria María Peña García, directora de la escuela de Enfermería e investigadora en adicciones, explicó que al igual que las drogas lícitas como el alcohol y tabaco, la adicción al uso del Internet y al chocolate es un problema que está creciendo y que deja problemas serios a los jóvenes e incluso a las familias.
EL abuso a la tecnología como el Internet, las redes sociales, hace que niños, jóvenes y adultos, dejen de cumplir con sus obligaciones escolares por estar frente a una computadora.
Pero este fenómeno no es exclusivo de los menores, también atrapa adultos y hasta ancianos, refirió.
"Hay casos de personas que han llegado a perder el empleo y familia por estar gran parte del día conectados al chat."

Distracción
El subdirector de la secundaria General 1, José de Jesús Delgadillo Vivanco, dijo que hay alumnos que ni para estudiar se quieren separar del celular "y ahora hasta internet, traen", lo que ocasiona problemas.
Hay estudiantes que se les sorprende en el salón usando su aparato, pese a que está prohibido llevarlo a la escuela.
"El reglamento es muy claro, los jóvenes no pueden traer esta tecnología, ya que hay casos de jóvenes que se introducen a los baños, toman fotos y videos que suben a la red e incluso hasta pleitos que organizan a la salida para videograbarlos", dijo.
Aún con la restricción, hay estudiantes que introducen los aparatos y la mayoría son muy sofisticados que hasta miedo da recogerlos, pues si hay un daño para resguardarlos se tendría que pagar y la escuela no está  en posibilidad, comentó el docente.

La prohibición

En un recorrido por escuelas de primaria, secundaria y preparatorias, los alumnos mencionaron que tienen prohibido llevar celular a las aulas.
"Pero, esto le pone emoción", dijeron Luis y Loúrdes, "pues es parte de la adrenalina, sobre todo a la hora de la clase, ya que se manda uno que otro mensaje y todos en el aula se vuelven cómplices, pues cuando el profesor escucha algún sonido que indique que hay un celular y pregunta quien lo tiene, se hacen los sorprendidos".
Saben que en el salón no deben usarlo, pero les gusta, aseguraron Alina Zataráin y María Montes, estudiantes.

¿Consulta?, muy pocos

El sicólogo Adam Ortega Marchena, resaltó que este tipo de adicciones al igual que las químicas requieren de ayuda profesional para controlarlas. Pero al igual que el alcohol, tabaco y otra sustancia, el adicto se resiste a aceptar que tiene un problema de dependencia que requiere tratar con un profesional. A los consultorios empiezan a llegar pacientes a "cuentagotas", en su mayoría jóvenes que van obligados por su padres y en algunos casos, medio convencidos de que es necesario recibir ayuda para tener control en el uso de las redes sociales, el celular y hasta la comida chatarra.

“Sin el celular o el internet, no sé qué hacer”
Jessica María López tiene 17 años y todos los días, al despertar, lo primero que hace es preguntarse ¿dónde está el celular? Y mientras revisa si hay mensajes, camina hacia la computadora, la prende para revisar su Facebook y Twitter, pero esto no le impide que se quite la pijama y se prepare para bañarse. Se da un baño rápido, sabe que tiene poco tiempo para alistarse, revisar sus mensajes, subir alguna foto, o etiquetar otra que le llega de sus contactos. Son las 06:10 horas, escucha la voz de su mamá que le pide que baje a desayunar, pues son ya las 06:45 y salen rumbo a la preparatoria.

La joven narra que a medio vestir y con el celular en la mano, se peina y baja a desayunar, envía mensajes a sus amigos que también se alistan para ir al a escuela o ya van en camino.
Pero cuando sus padres le exigen que deje el aparato se irrita y peor aún, si le prohiben llevarlo a la escuela. Ir a clases sin "celu", se convierte en una tragedia, dice Jessica. Asegura que se siente insegura, extraña el teléfono en la mano. "No traerlo me angustia, es difícil concentrarme en clases y las horas se me hacen largas".

Al llegar a casa, al mediodía, antes que saludar a la familia o ver qué hay de comida, Jessi --como le dicen sus amigos-- busca el celular y revisa los correos. Esto la vuelve a la vida, pues se puede comunicar con todos sus contacto, pero se ve obligada a hacer una pausa para comer. Lo hace apresurada y se sienta frente a la computadora, escucha música en su celular, gran parte de la tarde e incluso por la noche.

"Es malo pero me gusta"

Así pasan los días de la joven, si la invitan a salir por la tardes se resiste y si les cortan el internet o se va luz, no sabe qué hacer, "siento que el día no tuvo sentido". "Ahora, a todos lados nos acompaña la tecnología, en las escuelas prohiben el celular, pero todos lo llevan y lo usan incluso durante las jornadas de clases", aseguró Jessica María, estudiante de preparatoria.

Los datos sobre el uso de la tecnología

-El uso adecuado de la tecnología, permite una mejor formación en niños, jóvenes y adultos.
-Los celulares son necesario, pero ahora son tan sofisticados que muchas veces se utilizan para perjudicar.
-En casi todos los hogares se tienen un celular por cada miembro de la familia, les puede faltar leche pero no un teléfono.
-En las escuelas y en las viviendas se tienen computadoras, pero si no hay, acuden al “ciber”.

Los primeras señales del ocaso de Facebook
A la baja de los acciones, se le suma un agotamiento de los usuarios, que empiezan a actualizar con menos frecuencia sus perfiles. Un gurú informático dijo que en 8 años, la red social será cosa del pasado

El imperio de Mark Zuckerberg se basa en 901 millones de usuarios en todo el mundo y una empresa valuada en 100.000 millones que salió desafiante a la Bolsa de Wall Street. Pero su hegemonía empieza a flanquear.

Su cotización en la Nasdaq bajó de los 38,23 dólares iniciales a los U$S 26,80, lo que marcó un descenso del valor de la compañía. Pero ahora la preocupación ya no solo es monetaria. También los usuarios empiezan a alejarse lentamente de la red social, en parte, agotados, o bien atraídos por otras plataformas, como Twitter.

Según una encuesta de Reuters, el 34 por ciento de los usuarios de Facebook en Estados Unidos dedica menos tiempo ahora que hace seis meses. Las razones, señalaron, se basan en que se volvió "aburrida", "irrelevante" e "inútil". También hay personas que decidieron alejarse de la red preocupados por el escaso control sobre la privacidad que ofrece.

Por otro lado, se agrega otra dificultad: cuatro de cada cinco usuarios no compra ningún producto o servicio que se publicita en la plataforma. Un estudio de eMarketer, de hecho, fue lapidario al indicar que las sugerencias de Facebook eran menos exitosas que las campañas de marketing directo que llegan a los correos electrónicos.

Hacer que los usuarios vuelvan es crucial para todos los servicios de las redes sociales, según el analista de la consultora Gartner, Ray Valdes. "Facebook tiene continuamente el desafío de la fatiga, porque empieza a prescindir del factor novedoso, y por ello tienen que introducir nuevas formas de interacción", sostiene.

La falta de novedad y el agotamiento de los usuarios parece ser el talón de Aquiles. De hecho, el gurú informático Eric Jackson, fundador de Ironfire Capital en la cadena de televisión norteamericana CNBC, vaticina que entre los próximos 5 y 8 años la plataforma caerá en el desuso, "tal como le pasó a Yahoo".

Jackson explicó en públicas declaraciones que existen tres generaciones de grandes compañías de Internet. El primero lo constituyen los grandes buscadores como Google o Yahoo; el segundo, las plataformas sociales, mientras que el tercero incluye a las empresas centradas en los usuarios móviles. "El problema de Facebook es que no está sabiendo evolucionar hacia el tercer estadio", afirmó.

¿Qué pasará con Facebook?, ¿le esperará un futuro nostálgico como le sucedió al Fotolog hace unos años?, ¿o podrá reinventarse?

(Con información de El Debate.com.mx y Zócalo Saltillo)